miércoles, 19 de agosto de 2009

de aquí soy!

Un martes de hace 6 años recuerdo salir de la escuela con una chamarra de un grosor tremendo; eran aproximadamente las ocho de la noche y hacia un frío congelante aunado a la lluvia torrencial que llevaba poco mas de una hora cayendo mientras yo seguía en clase de química (la última gracias al cielo). Entonces salí del edificio y veía a mis compañeros mojándose en el agua casi helada y chapoteando en el patio cívico, no resistí la tentación así que solté mi mochila en el pasillo de la escalera de la escuela y corrí al patio cívico a mojarme con mis compañeros, mientras veía a las niñas (¿o debería decir muchachas?) temblando en el pasillo tal vez pensando en por qué no se pusieron la falda larga o por qué se tenían que haber maquillado. Después llegó la prefecta y nos detuvo y mandó a nuestras casas. Así tomé mi mochila y me fui caminando alegremente hasta mi casa pensando "que bueno que mi mamá insistió en que trajera esta chamarrota" y regresé a casa.

El camino para llegar de mi casa a mi escuela seria muy largo de ser lineal, pero no lo era; Un parque (el parque San Rafael) se interponía entre ambos lugares y de haber podido lo hubiera cruzado, pero se cerraba a las 7 pm y era practicamente un bosque chiquito, y en una noche lluviosa no era una opción por lo tanto caminaba al rededor de todo ese parque pasando por el seguro social y de ahí el club Jalisco y una secundaria que estaba muy cerca de mi casa de ahí tres cuadras y llegaba a la calle donde estaba mi casa.

En algún momento en ese transcurso mientras veía la iglesia de San Rafael en la calle Medrano me entró un sentimiento, de algo que mi buen amigo Gilberto me había dicho, una sensación de pensar "aquí es a donde pertenezco" o como lo dijo él: "¡de aquí soy!". No habían palabras para expresar esa sensación de bienestar y tranquilidad en esa calle con transito pesado y con el cielo callendoseme encima mientras escuchaba los relámpagos y sentía el agua dentro de mis zapatos escolares, ¿Que tan bien se puede sentir uno en una situación como esa? Pues yo a mis cortos trece años me sentía pleno, Feliz; esperando llegar a casa y escuchar a mi madre gritarme "¡Mira como vienes! ¿Por que no puedes tomar el camión? ¡Pero ay de ti que te enfermes, por que yo no te voy a estar cuidando!".

No hay comentarios: