Cierto día, a cierta hora, pensé: "a esta hora ella sale de trabajar. Este sería un buen momento para sorprenderla, hace tanto que no nos vemos". Parecía brillante, era un plan limpio, sencillo y práctico. También pensé que ella se alegraría de verme y tal vez podríamos ir a tomar un helado y platicar de nuestras vidas, ponernos al corriente.
Al verla salir de ahí tan linda como siempre se había visto simplemente se me iluminó la cara y surgió esa sonrisa involuntaria que aparece cada vez que ves a ciertas personas; sonrisa que se borró después de ver la escena completa, ella no había salido sola, estaba acompañada de un sujeto que no conocía ¡Y además lo estaba tomando del brazo! Iban riendo, él parecía hacerla reir y ella se veía comoda y feliz con él ¿Que pasó? ¿Cómo Pasó? ¿Por qué? Inmediatamente dí media vuelta y me fuí al demonio. Estaba atónito, Imprecionado, amargado. Estando a una distancia considerable, fuera de su ruta, me dí un minuto para pensar, y estas fueron mis concluciones:
a) Ella ya no era mi novia desde hacía un buen tiempo, por lo que no había razón para que yo me encelara, ella era completamente libre de salir con quien ella quisiera.
b) Incluso, anque no me incumbiera, el hecho de que ella lo tomara del brazo no significaba que salieran.
c) Debería estar feliz por ella, porque se veía contenta, y yo quiero su felicidad.
Después de esto me reprendí a mí mismo por haber tenido ese arranque de celos, así que le llamé, y pregunté donde estaba. Para mi sorpresa no se había ido, y la alcancé unas cuadras más adelante.
El sujetoresultó ser su amigo gay! bah! tanta reflexion para una falsa alarma ¬¬